jueves, 15 de septiembre de 2011

Necrosis Bacteriana (Xanthomonas ampelina Panagopoulos)

¿Que es la Necrosis Bacteriana (Xanthomonas ampelina Panagopoulos)?


La necrosis bacteriana es una enfermedad endédimca de varias zonas vitícolas del sur de Europa, pero hasta el año 1969 no se demostró que su agente patógeno era la bacteria Xanthomonas ampelina Panagopoulos.
En España se detecta por primera vez en Tosos (Zaragoza) en el año 1978 y posteriormente se han ido encontrando nuevos focos en: La Rioja, Orense, Navarrra y Pontevedra.
Los nombres comunes con los que se la conoce en las nacionalidades europeas mas afectadas son: maladie d’Oléron en Francia, tsilik marasi en Grecia, mal nero en Italia y mal negro en Portugal.

Sus daños se han venido considerando de escasa importancia, siendo además confundidos con cierta frecuencia con otros posibles problemas fitopatológicos, como la Excoriosis y la Eutipiosis. Esta situación cambia de forma notable en la decada de los años setenta, pasando a constituir un problema grave en la mayoría de los viñedo atacados.



¿Cuáles son los síntomas y daños que produce la Necrosis Bacteriana?

Los síntomas y daños observados mas frecuentemente en los distintos organos de la planta son los siguientes:

Yemas: Las yemas afectadas desborran con dificultad y el inicio de la vegetación se tretrasa considrerablemsnte, dando origen a brotes raquíticos que en muchos casos se secan.

Sarmientos: principalmente ataca a la base del sarmiento, donde muestran unas manchas alargadas de color oscuro o negro violáceo, las cuales posteriormente suelen evolucionar dando chancros profundos, que pueden afectar al leño. La planta en su conjunto se arquea hacia el suelo tomando un porte llorón.
En algunas variedades como la Garnacha, al final de la vegetación es frecuente observar zonas del sarmiento mal lignificadas, con bandas longitudinales de color verde amarillento.

Hojas: Las hojas de la base de los sarmientos suelen presentar pequeñas manchas angulares, rojizas u oscuras, un un halo amarillento aceitoso. Tambien es frecuente que en sus peciolos aparezcan zonas necrosadas y que la bacteria aance por las nerviaduras produciendo un desecamiento marginal.

Racimos: Los racimos presentan en el pedúnculo y el raquis síntomas parecidos a los descritos en los sarmientos, las flores suelen formar una coloración rojiza y una consistencia anormalmente dura. El corrimiento de la flor es muy acentuado, por lo que las cepas afectadas ven su producción fuertemente disminuida e incluso muchas de ellas dejan incluso de dar cosecha.

¿Cómo se puede atacar esta enfermedad de la viña? Estrategia y medios de lucha:

Teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad poco conocida y que además resulta relativamente fácil de confundir con otras como Excoriosis y Eutipiosis, sobre todo en el caso de ataques debiles de la bacteria,  en caso de duda lo más aconsejable es consultar a un servicio especializado.

El control y la prevención de esta bacteriosis puede abordarse de tres formas:

Técnicas de cultivo: La utilización de material vegetal sano y la realización de técnicas de cultivo adecuadas, constituyen sin duda, las medidas de lucha más eficaces; por consiguiente, en viñedos afectados es muy importante considerar las siguientes acciones:

  • Realizar la poda en el periodo de máximo reposo vegetativo de las cepas, comenzando por las de apariencia sana y dejando para el final las enfermas. En las enfermas deben eliminarse todas las partes afectadas e incluso cortar brazos enteros si fuese necesario.
  • Desinfectar las tijeras de poda (con alcohol o lejía) entre cada dos cepas o al menos cada cierto tiempo, especialmente en el caso de pasar de una planta enferma a una sana.
  • Quemar todos los restos de poda y no abusar de los abonos orgánicos y de abonos minerales nitrogenados.

Utilización de material vegetal poco sensible: para la realización de nuevas plantaciones y para reposición de alguna planta. Deben elegirse las variedades más adecuadas para cada zona vitícola las menos sensibles a esta enfermedad.

Lucha Química: los tratamientos con compuestos de cobre presentan cierta eficacia, si bien es importante señalar que con la utilización de estos productos solamente puede lograrse detener la expansión de la enfermedad.
De las distintas formulaciones cúpricas existentes en el mercado, el caldo Bordolés se le señala una mejor acción, por su mayor adherencia y persistencia.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Escribe aquí tu opinión, consulta o comentario.